jueves, junio 22, 2006

Gatica muerto


Por Daniel Giribaldi (1930-1984)

Llenó el ring, cacheteando con holgura
a cuantos le buscaron el mamporro,
mostrando el tigre y escondiendo el zorro,
dura la mano y blanda la cintura.

Un día, lo encanó la mishiadura
(pavura por el lastre y el cotorro).
Baten que fue por culpa del atorro.
¿Para qué discutir? ¡No tiene cura!

Gatica se piantó, como Carlitos:
no hubiera estado bien que fuera abuelo
y sus nietos le dieran regalitos.

Después de todo, nos dejó el consuelo
de saber que en los cielos infinitos,
se faja con los ángeles del Cielo.


(más sobre el autor de Sonetos Mugres)

2 Comments:

Blogger SL said...

Un grande.

Miren este:

Corona el mostrador su forma absurda
conservada en alcohol dentro de un frasco.
Es un feto:junémoslo sin asco;
pudo nacer, pudo haber sido un curda.

Pudo rolar con chorros a la gurda
o llevar un milico bajo el casco;
pudo ser tan fulero como un chasco
o, langa, hacer latir los de la zurda.

Se tiraba a machito esta pavada.
Pudo ser todo y prefirió ser nada
(o, acaso, prefirieron que no fuera).

La cosa es que, bandeao por el escabio,
pienso que a la final jugó de sabio:
seguirá con su alcohol cuando yo muera.

9:33 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Keep up the good work
» »

4:56 a. m.  

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