martes, diciembre 20, 2005

The Paszkowski connection

El minucioso análisis de Quintín sobre la antología "La joven guardia" amenaza con ser una paradoja de Zenón. Para llegar al fondo de cada texto tiene que pasar por otro, que a su vez le demanda pasar por otro, que a su vez...
Acá investiga la influencia de Paszkowski en la joven narrativa local.

5 Comments:

Blogger lolamaar said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

3:38 p. m.  
Blogger lolamaar said...

Quintín es simplemente patético con su lectura conspirativa tan alejada de la crítica literaria. Iba a responderle, pero perder tiempo leyendo en detalle a Quintín, creo que no... gracias. Igual no me cierra esto de responder o no, y si ese vale la pena (conflicto personal). Creo que para debatir hay que valorar minimamente al contrincante, y en este caso ni eso... y porque además Quintín con su lectura clausuradora a lo Rial no abre ningún debate productivo. Tan sólo digo que le hubieran gustado o no los textos es lo de menos. Que los aúne por ese mal gusto y por los agradecimientos, es lo peor. Evidencia que no sabe leer y la poca seriedad (enmascarada en un extenso trabajo "serio") con la que encara este trabajo.
Ojalá leyera los libros de Samantha Schweblin, Julia Coria, Gabriel Vommaro, Maximiliano Mayashoyi, y pudiera reconocer más allá de su gusto, la diferencia entre esos y otros autores que se sentaron en esas sillas.
Esperemos que, como él mismo dice al comenzar este tercer episodio, se retire con la reseña de este único libro (y que termine pronto).

4:25 p. m.  
Anonymous ZG said...

Q dice lo más grueso de los pupilos de PZK; no creo que sea esto un gran desacierto. Y no es un crítico literario, claro.
Y eso de abrir debates productivos... no sé me parece una linea sacada de la peor canción del folklore puanero...

11:18 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

a mi me dio miedito. parece que habla de una secta o algo así,,

1:57 a. m.  
Blogger playo said...

No me importa DP, la crítica si se vuelve personalista, se va al carajo. Lo que interesa son las posiciones que DP encarna y reproduce (lo que no quiere decir que, necesariamente, todos sus "alumnos" reproduzcan eso... habría que ver, quizás más de uno sólo se valga de él, antes que seguir sus preceptos -esto ya es especulación-)
Cabría preguntarse qué es lo que se pone a funcionar en nuestra sociedá para que un tallerista, paladín del profesionalismo literario (que toda su teoría espectacularmente anunciada frente a sus alumnos él mismo la reduce a un mero "hay que encontrar la mejor forma para el mejor contenido", demostrando que, por lo menos, ha leído poco y pensado menos), ocupe este lugar de padrino de la mitad de "La Joven Guardia". Para la ideología DP parece más importante llegar a ocupar el lugar de "escritor" que escribir. Es decir, es más importante el lobby -que incluye la creencia de que hay fórmulas para escribir (que las hay, el asunto es que la recurrencia a esas fórmulas implica un posicionamiento pedorro)-, es más importante publicar, digamos, que escribir. Es más importante decir, que tener algo para decir. Cosa que es exactamente lo que aprendimos a hacer durante los 90, ta? A no hacernos los boludos, tampoco.

2:12 a. m.  

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